domingo, 21 de mayo de 2017

las primarias del PSOE son unas secundarias del PP

El PSOE de Felipe González es de facto un adversario del otro PSOE, los mismos felipistas de ''Por el cambio'' producen ahora una apreciación emocional negativa entre algunos de los suyos, los otros.


 Los felipistas de la ''mayoría histórica'' huelen a historia más que madura, podrida, huelen a puerta giratoria, a empresa del sector energético y no son de fiar para el PSOE de trabajo por cuenta ajena y convenio colectivo en estado de raquitismo laboral.

Los  ''Venezuela no es una dictadura, es una tiranía arbitraria''  y los  ''Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos que Maduro'' que han salido de la boca del líder del sector oficial, boca de labios curtidos por los habanos,  han hecho eclipsar y palidecer la memoria del año 82, han echado a perder el color, su animación y su luz. Y los ''Cien años de honradez y firmeza'', con un Pablo Iglesias fetén junto a un Gonzalez ceñudo, son un papel arrugado y descolorido por el olvido.


El corazón ya se había abierto a la infidelidad ideológica años antes, lo que algunos justificarían conn un 'sálvese quien pueda' intuyéndole las orejas al porvenir: "Yo le ruego a cada compañero que se acerque al marxismo de verdad, críticamente, con un espíritu de libertad. Lo dije el primer día. Que no tome a Marx como la línea divisoria entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, porque está contribuyendo a enterrarlo, y mucho más profundamente que lo entierra la clase burguesa o reaccionaria de este país y de todos los países del mundo." 

Coqueteos de la socialdemocracia con el lado oscuro de la fuerza húbolos en otros tiempos y lugares: cuando el Gobierno socialdemócrata alemán confió en las fuerzas armadas y en las unidades paramilitares derechistas tras la algarada  comunista en el Berlín de enero de 1919, ruborizando a todo lo social y democrático de su nombre. 

Ahora los comunistas no quieren llamarse así, las fuerzas armadas viven en un aparte y la ultraderecha ha cambiado su camisita ultraderechista por el canesú del Partido Popular.





Hasta la fecha Izquierda Socialista había sido una corriente a la que se le había dejado  hablar hasta que la mayoría aplastante le quitaba el turno de palabra, la mayoría del partido disciplinado en torno a su líder, la del felipismo desvinculado con otras formaciones de izquierda.

 Hoy en día hay un PSOE menos minoritario que aquella Izquierda Socialista que se ha rebelado a aquel 'talante' mayoritario, felipista,  el del año 79, que cocinó los estatutos de manera y forma que lo minoritario quedara cercenado.

El PSOE de Pedro Sánchez parece tener la apariencia de una venganza de los ''Don Mendos'' de Izquierda Socialista. Pero de las apariencias ya tenemos los labios agrietados.
El somos lo que queremos ser de Rabí Akiba vuelve a poner a la voluntad en su lugar de primacía.